Perder dientes no solo afecta a la capacidad para masticar. También puede influir en la forma de hablar, de sonreír e incluso en la confianza con la que nos relacionamos con los demás.
En algunos casos, además, la pérdida progresiva de hueso hace que muchos pacientes crean que ya no pueden colocarse implantes dentales y que la única opción es una prótesis removible.
Sin embargo, cada caso debe estudiarse de forma individual, ya que hoy existen técnicas avanzadas que permiten ofrecer soluciones incluso en situaciones complejas.
Es precisamente la historia de Mercedes, paciente de IMED Dental, quien comparte su experiencia en el siguiente reel.
«Me dijeron que mi única opción era una dentadura de quita y pon»
Ver esta publicación en Instagram
«Pensé que ya no tenía solución»
Mercedes llevaba toda la vida con problemas dentales.
Empastes, fundas y diferentes tratamientos habían formado parte de su historia durante años. Con el tiempo decidió colocarse implantes dentales, pero la pérdida progresiva de hueso hizo que dejaran de ser viables.
«El hueso iba perdiéndose poco a poco y llegó un momento en que ya no podían hacer nada», explica.
Tras visitar diferentes consultas, siempre recibía la misma respuesta: retirar los implantes y sustituirlos por una dentadura de quita y pon.
Una alternativa que no terminaba de convencerla.
Una solución personalizada: la cirugía subperióstica
Tras estudiar su situación, el equipo de Cirugía Maxilofacial encontró una alternativa que permitía solucionar su problema mediante una cirugía subperióstica, una técnica indicada para determinados pacientes con una importante pérdida de hueso.
Como ocurre con cualquier tratamiento de implantología avanzada, no todos los pacientes son candidatos, por lo que la indicación siempre depende de una valoración personalizada realizada por el especialista.
Una recuperación mejor de lo que esperaba
Uno de los aspectos que más preocupaba a Mercedes era el postoperatorio.
Sin embargo, su experiencia fue muy positiva.
«No tuve dolores. Sí que se me inflamó un poco la cara, pero es algo normal», recuerda.
Gracias al seguimiento del equipo de Cirugía Maxilofacial y del equipo de rehabilitación protésica, el tratamiento evolucionó favorablemente.
Recuperar mucho más que los dientes
Para Mercedes, el cambio ha ido mucho más allá de la estética.
Hoy puede volver a hablar con normalidad, sonreír con confianza y sentirse segura en su día a día.
«Ahora puedo hablar, puedo reírme… Me han dado mucha seguridad. Pensé que nunca tendría solución», explica emocionada.
Su experiencia demuestra la importancia de no perder la esperanza cuando un tratamiento parece no tener alternativas.
La importancia de una valoración individualizada
En implantología no existe una solución única para todos los pacientes.
Casos con pérdida importante de hueso, implantes fracasados o situaciones complejas requieren un estudio personalizado por parte de un equipo multidisciplinar.
Las pruebas diagnósticas avanzadas permiten valorar todas las opciones disponibles y diseñar el tratamiento más adecuado para cada persona.
En muchas ocasiones, pacientes que habían recibido un «no» años atrás pueden beneficiarse hoy de técnicas que antes no estaban disponibles.
No renuncies a buscar una segunda opinión
Que un paciente no pueda recibir implantes convencionales no significa necesariamente que no existan otras alternativas.
La evolución de la cirugía maxilofacial y de la implantología permite abordar cada vez más casos complejos con tratamientos personalizados.
En IMED Dental, nuestros especialistas estudian cada caso de forma individual para ofrecer la solución más adecuada a las necesidades de cada paciente, con tecnología de diagnóstico avanzada y un enfoque multidisciplinar.
Porque recuperar una sonrisa también significa recuperar la confianza, la comodidad y la calidad de vida.
Síguenos en redes sociales para descubrir más consejos y casos clínicos sobre salud bucodental: Instagram, Facebook y Youtube